domingo, 13 de junio de 2010

Consejos para proteger las finanzas de la familia

Si en casa das dinero conforme te lo van pidiendo, esta práctica te puede dejar en la ruina; explica a tus hijos siempre por qué unas veces sí le das dinero y otras no.
CNN Expansión

Si en algún momento de tu vida haz sentido que de tu bolsillo sólo salen billetes y pierdes la cuenta de tus ingresos y egresos, es hora de poner orden en casa e iniciar un presupuesto familiar.
Para no caer en la dinámica de "cajero automático", lo recomendable es tener muy claro cómo distribuir los ingresos de manera más eficiente.

Esto quiere decir que tus ingresos, el dinero que recibes mensualmente, no sean menores a tus egresos, los gastos que realizas mensualmente, de lo contrario, estarías llevando la economía familiar a la quiebra.

Para lograr equilibrar la balanza, es preciso que hagas una lista de los gastos más importantes como lo pueden ser: alquiler, servicios, alimentación educación y salud, si después de destinar una cantidad tienes un dinero extra, la recomendación es ahorrar el 10% y el sobrante destinarlo para el entretenimiento.

Si usualmente, tienes el dinero en el bolsillo del pantalón o la cartera, y vas sacando conforme te van pidiendo, esta práctica te puede dejar en la ruina y crear un desbalance en tu presupuesto.

Lo ideal, es que funciones como el gerente de un banco, lo cual significa que planees, lleves un record de todo lo que gastas, en qué y cada cuánto, todo con el único fin de organizar tus egresos.

Padre de las finanzas familiares

Además de hacer que tu familia participe de una práctica sana en las finanzas, este tipo de actitudes frente al dinero hará que todos en casa sean más responsables y a tus hijos les ayudarás a valorarlo.

Un primer consejo es no darle tanta prioridad a los símbolos monetarios y al consumismo, los mismo padres deben de tener una idea de consumo más racional. También se deben crear sesiones de presupuesto familiar con los niños desde muy pequeños, de tal manera que ellos comprendan en qué se está destinando el dinero.

En todo momento se le debe explicar a los pequeños por qué unas veces sí se da el dinero y otras no, esto para ayudarlos a comprender que si se gasta en determinado producto se estaría dejando de invertir en algo más importante como su educación, salud o alimentación.

Los padres muchas veces manejan el presupuesto al margen de los niños, y muchas veces los niños piden, de repente los padres les dan o no y ellos se acostumbran a que es una especie de estado de ánimo de voluntad del padre. Por eso si siempre se da el dinero, simplemente ellos seguirán pidiéndolo.

Con un buen plan de finanzas familiar se puede llegar a los 45 o 55 años, con la tranquilidad de que la calidad de vida en la vejez estará garantizada.

LAS FINANZAS PERSONALES EN CADA ETAPA DE NUESTRAS VIDAS

No es lo mismo estar iniciando nuestra vida laboral, que estar al borde de nuestro retiro, es por ello que debemos ser precavidos con nuestras finanzas personales para enfrentar cualquier eventualidad.
Planeatusfinanzas.com Fecha: 10/6/2010

Todas las personas vivimos distintas etapas en el transcurso de nuestras vidas. En cada una de ellas, nuestras necesidades y objetivos son específicos, y desde luego van cambiando con el tiempo.
En este sentido, como hemos dicho en otras ocasiones, no es lo mismo estar iniciando nuestra vida laboral, que estar al borde de nuestro retiro. No tenemos las mismas necesidades cuando estamos disfrutando nuestra juventud, que cuando nos casamos. Es decir, en qué etapa de nuestra vida nos encontramos, y qué necesidades surgen a partir de ella, influye de forma definitiva la forma como debemos manejar e invertir nuestro dinero.

Por ello, queremos enunciar algunas de las etapas más comunes que muchos de nosotros pasamos, y algunos ejemplos de las decisiones de inversión que podríamos – o no – tomar en esos momentos:

1.- Cuando estamos estudiando, En esta etapa pocas veces nos surge la necesidad de ahorrar, a menos que tengamos que hacerlo para obtener un bien tal como un automóvil. Sin embargo, es importante que nos empecemos a formar una disciplina de ahorro, independientemente de que tengamos necesidades o no. La mejor opción consiste en separar el 10% de lo que recibimos, y guardarlo. Después de un poco de tiempo, veremos que hemos logrado una suma respetable.

2.- Cuando salimos de la universidad y encontramos nuestro primer trabajo, En esta etapa es muy importante hacer tres cosas:

- No adquirir deudas con tarjetas de crédito – tenerlas realmente puede indicar que estamos gastando más de lo que ganamos y además estaremos pagando intereses altísimos.

- Comenzar a construir nuestro fondo para emergencias.

- Empezar a establecer nuestro propio fondo para el retiro, con contribuciones mensuales (no importa qué tan pequeñas sean, pero para formarnos el hábito de hacerlo). Esto es primordial en esta etapa: mientras más pronto lo hagamos más disciplina tendremos, ya que estaremos siempre acostumbrados a esto y a no disponer, por ningún motivo, de esta parte de nuestro ingreso.

Si nuestro salario lo permite, es bueno destinar 10% del mismo a cada objetivo (es decir, 20% en total). Si no es posible, entonces por lo menos destinar la décima parte a ambos objetivos (5% para el primero, hasta que tengamos un fondo para emergencias que cubra entre 3 y 6 meses de nuestro gasto neto mensual y 5% para el segundo).

3.Cuando obtenemos nuestra primera promoción o incremento sustancial en el salario, En este momento es importante no perder la cabeza y continuar invirtiendo para los dos objetivos anteriormente señalados. El excedente lo podemos invertir para un tercer objetivo: ahorrar para comprarnos un auto o para la inicial de un departamento. Es importante que no gastemos el excedente en incrementar sustancialmente nuestro gasto – nivel de vida. Aún no es tiempo: la paciencia premia y lo hace en grande.

4.- Cuando queremos tener un hijo. Es importante en esta etapa replantear nuestro gasto desde antes de tenerlo: comenzar a separar desde que lo planeamos, el dinero que tendríamos que usar para pañales, alimentos, etc. De esta forma el impacto no será tan fuerte. Al momento de que el pequeño nazca, o incluso antes, es importante pensar en garantizar su educación.

5.- Si sufrimos un cambio en nuestra situación laboral. Si la empresa en la que laboramos decide prescindir de nuestros servicios, en ese momento es muy importante hacer un cambio en nuestro presupuesto y reducir al mínimo nuestros gastos. En esta etapa puede que tengamos que vivir más tiempo con nuestra liquidación que el que pensábamos. El haber constituido – y mantenido – un buen fondo para emergencias, nos resulta un gran apoyo para estos momentos.

6.- Cuando nos estamos acercando a nuestro retiro, es importante ver las opciones que tenemos de acuerdo con los ahorros que hemos construido. Además, es muy importante revisar nuestro portafolio de inversión para asegurarnos que el perfil de riesgo del mismo es acorde con nuestra etapa de vida (reducir el riesgo de nuestro